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Sarañani!
Revista de la Conservación Sostenible

Bodegón en tu escuela: arte y educación

Por Luz Astudillo


Historia de unas bodegas


En sus orígenes eran las bodegas del puerto de Los Vilos, también del ferrocarril. Por aquel entonces corrían los años 1840 a 1860…


Ahora, ni el puerto ni el ferrocarril existen, sólo un viejo Bodegón.


Pero este Bodegón ya no almacena mercadería ni metales… ahora almacena arte y se dedica a sembrarlo por el territorio.


A tempranas horas de la mañana comienzan a llegar los primeros visitantes… se sienten sus pasos, sus gritos, sus risas, sus saludos.


Son niños y jóvenes entre 3 y 18 años de todos los colegios de la comuna que vienen a vivir una experiencia… algunos por primera vez, otros ya desde que estaban en la preescolar.


El arte y la educación se unen bajo una mirada integradora cuyo único fin es aportar en el desarrollo integral de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Una educación en un contexto fuera del aula que utiliza como herramienta el arte, llegando a provocar transformaciones en los aspectos cognitivos y emocionales de los estudiantes. Esta es la experiencia…



Estas casonas viejas con historia, los invitan a convertirse en espectadores activos de mágicos y a veces extraños momentos. Lo espacioso del salón de exposiciones, paredes de barro, roídos pilares, suelo cubierto de gravilla, grandes formatos de pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías, obras audiovisuales; esperan ser observados, escuchados habitados y vividos por ojos inexpertos en técnicas y teorías, pero ricos en emociones y reflexiones.


El arte cobra vida de marzo a diciembre en este viejo Bodegón…


Sus jardines enverdecen y florecen cuando pequeñas criaturas entre 3 y 5 años le visitan…


Aparecen las hadas, los duendes, los picaflores, las mariposas, todo es parte de una historia, de un relato… pero de un relato propio que será contado en casa, dibujado o re-creado en una hoja de block.


A veces son 500, 700 o 900 estudiantes quienes nos visitan por exposición, pero eso son sólo números, lo importante es lo vivido…


Y lo vivido en estas experiencias de mediación también varían; Están las focalizadas en el espacio como un edificio patrimonial-fundacional de la ciudad de Los Vilos, las mediaciones con las obras expositivas acompañadas de una experiencia de taller creativa y las visitas guiadas a las exposiciones sin experiencia taller.


La más completa es la primera, pero también la más extensa. Tiene una duración aproximada de dos horas y media, va acompañada de un desayuno y generalmente se realiza con estudiantes del área rural.


He aquí el recorrido…


Todo comienza con un ¡bienvenidos al Bodegón Cultural! Y se da inicio al relato…

 

Los objetivos de esta experiencia, buscan poner en valor estas construcciones y desarrollar en los estudiantes sentido de identidad y pertenencia con su territorio. Estas mediaciones van acompañadas de relatos que cuentan la historia del lugar, las formas de “habitar o vivir” cuando Los Vilos era apenas un asentamiento de pescadores y toda su economía giraba en torno a las labores del puerto, del ferrocarril y del mar.


A su vez, el Bodegón desde sus orígenes (año 2001), se ha preocupado de la investigación de aquellos oficios o “haceres” que formaban parte de la vida de nuestros antepasados, como por ejemplo la cultura diaguita que desarrolló la alfarería y que hoy se pone en valor a través de la tienda de cerámica gres que invita a nuestros estudiantes a valorar este legado histórico.


El recorrido por los jardines de plantas endémicas, la compostera, las viejas higueras que datan del año 1900, los transportan a una naturaleza pura y les hacen olvidar por un momento las calles de cemento, los invitan a valorar y cuidar el medio ambiente, a reflexionar sobre problemáticas medioambientales o hablar de la sequía que tanto afecta a nuestro territorio. De repente, algo sucede con la algarabía del grupo y esta se ve atrapada por el silencio… sólo los pájaros del jardín dan la bienvenida.


La visita continúa en el hall del Bodegón donde el protagonista es esta vieja bodega con alma de niño, de joven, de anciano. Allí aparecen las obras que conforman la “colección” de más de 20 años de existencia: obras de José Balmes, Gracias Barrios, Patricio Court, Fernando Torm, Roser Bru, Federico Assler entre otros, narran la historia de este espacio y su gran aporte al desarrollo de las artes y la cultura en la comuna, región y país. Surgen preguntas, apreciaciones, ejercicios para “aprender a leer u observar” una obra de arte, surgen los “qué bonito”, “qué raro”, o “ese cuadro me da miedo”. Aquí no hay opiniones malas o buenas, todo es válido porque nace de ellos, desde su experiencia y contexto.


Y llegamos a la sala de exposiciones… ¡siempre les sorprende!


Pinturas, acuarelas, instalaciones, grabados, proyectos de obras de investigación, de ciencia, de educación, obras audiovisuales, arte clásico y arte contemporáneo…todo puede encontrarse allí y todo es vivido con la misma intensidad, con la misma curiosidad. Surge naturalmente esas ganas de “entender” lo que allí se muestra, esas ganas de hablar de lo que estoy observando o escuchando. Se produce la vinculación entre obra y observador y se enriquece de manera natural la experiencia de mediación, porque fueron más de veinte las opiniones que surgieron y que se compartieron con aquel grupo de jóvenes, o porque fueron todos los niños los que vieron, descubrieron o imaginaron formas, figuras, monstruos o mariposas, pero ¡todos vieron y hablaron de algo…


¿Y el dibujo, las rayas, los papeles picados, las hojas, los diarios, las revistas, las lanas, los lápices, las tijeras, los pinceles… no son parte de esta historia?


¡Claro que sí!


Para eso tenemos nuestra sala taller…


Témperas, acuarelas, papeles de colores, diarios, muchos colores de lápices invitan a estos pequeños o a estos jóvenes a rayar, experimentar, dibujar o crear personajes imaginarios, a crear historias, que cobran vida en esa hoja, en ese momento, en ese niño(a), o en ese joven.


A veces los cantos afloran de manera natural y generalmente no hay problema para compartir un lápiz o un pincel, total “me está quedando bonito” ¿cierto tía?


“La creación es un pájaro sin plan de vuelo que jamás volará en línea recta”, decía la Violeta hace ya algunos años…y hoy con certeza y felicidad digo ¡claro que tenía razón!


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